Sri Ramakrishna es uno de los maestros espirituales más atrayentes de nuestra era. Nació en la India de 1836 y es considerado por sus seguidores como una Encarnación Divina; puso la religión en práctica viviendo la espiritualidad en cada instante de su vida, realizándola. En su día a día sencillo vivió con intensidad el mensaje que más tarde nos legó: “Todas las religiones son verdaderas, todos los caminos conducen a Dios”. En sus enseñanzas nos muestra los caminos para alcanzar esta meta sublime. Cuando deja su cuerpo en 1886, queda formado un grupo de jóvenes que difundirán su mensaje a lo largo y ancho del mundo. Un mensaje de esperanza y realización de nuestra verdadera naturaleza Divina.
LOS OBSTÁCULOS EN LA VIDA ESPIRITUAL
En la balanza, el platillo más pesado baja, mientras que el más liviano sube. En forma similar, quien está cargado con muchos cuidados y preocupaciones mundanas se hunde; en cambio, aquel que tiene pocos deberes y ansiedades se eleva a los pies del Señor.
¿En qué estado mental se obtiene la visión de Dios? Cuando la mente se encuentra perfectamente tranquila. Mientras el mar de la mente es agitado por el viento de los deseos, no puede reflejar a Dios, y por lo tanto, la visión Divina es imposible.
No seas como la rana en el pozo. La rana que habita en el pozo no reconoce nada mejor y más grande que su propio pozo. Así son todos los fanáticos. Piensan que no puede existir nada mejor que su creencia particular.
Paciencia
Fíjate en el yunque del herrero; cuántos golpes recibe, sin embargo no se mueve de su lugar. Aprende del yunque a tener paciencia y saber resistir.
Discreción
Guarda en lo íntimo tu fe y sentimientos. No hables de ellos a los demás. Caso contrario, sufrirás una gran pérdida
Cuanto más oculta una persona sus prácticas devocionales a los demás, tanto mejor para ella.
Humildad y respeto de sí mismo
Para ser grande, hay que sentirse humilde. La alondra hace su nido en el suelo, pero vuela muy alto en el espacio. Las altas montañas no son aptas para el cultivo. En cambio, los valles son fértiles porque retienen el agua.
Los árboles cargados de frutos se inclinan hacia el suelo. Si quieres ser grande, sé apacible y humilde.
Sé tan desprovisto de vanidad como la hoja seca llevada por un fuerte viento.
Es un verdadero hombre aquel que se respeta a sí mismo. Otros, de hombres sólo llevan el nombre.
No hay jactancia en el orgullo que expresa la gloria del alma. No hay humildad en aquella humildad que rebaja al ser.
Simplicidad
Hasta que no te vuelvas simple como un niño, no recibirás la iluminación divina. Olvida toda tu sabiduría mundana e ignórala por completo como si fueras un niño; sólo así llegarás a conocer la Verdad.
La simplicidad mental te conducirá fácilmente a Dios. Si una persona es simple, las enseñanzas espirituales fructifican fácilmente en ella, con la misma facilidad que germinan las semillas en la tierra cultivada, libre de piedras.