Consultas | Seminarios | Quirología | Yoga | Meditación

 

Home

Trayectoria

Método Di Vito

Testimonios
Mi Proyecto

Revista Virtual

Seminarios Presenciales

Pregúntale a Javier
Libros

Meditaciones Temáticas en CD

DVD

Galería de Fotos

Contactame








Diseño Web:
ISIS DESIGN
Webmaster:
isis@mastermate.com.ar

Este sitio fue creado
el 1/07/05

 

LAS ENSEÑANZAS DE LOS GRANDES MAESTROS Y PENSADORES


LEY DEL EXITO  

Por: Paramahansa Yogananda

“Aquel que busca a dios es el más sabio de los hombres;
quien le ha encontrado es el más exitoso entre todos.”

El éxito se mide por la felicidad

Piensa detenidamente si acaso la conquista de la meta que has elegido te significara o no el éxito. ¿qué es lo que constituye el éxito? Si dispones, por ejemplo, de salud y de riquezas, mas tienes conflictos con todo el mundo –incluso contigo mismo- entonces tu vida no es ciertamente exitosa. Vana se vuelve tu existencia cuando no puedes encontrar en ella la felicidad. Cuando pierdes tu fortuna, has perdido poco; cuando pierdes la salud, has perdido algo de mayor trascendencia; mas cuando pierdes tu paz mental, entonces has perdido, en verdad, el mayor tesoro.

El éxito, por lo tanto, debería medirse por el criterio de la felicidad, es decir, por tu capacidad para permanecer en serena harmonía con las leyes del cosmos. No es posible medir correctamente el éxito aplicando los barómetros mundanos de la riqueza, el prestigio y el poder, ya que ninguno de ellos garantiza la felicidad, salvo que sean empleados en forma correcta. Y para poder hacer un uso correcto de tales dones, debemos poseer sabiduría, y amar a dios y a los hombres.

Dios no te premia ni te castiga. El te ha dotado del poder de autopremiarte o de autocastigarte, por medio del uso o abuso que hagas de tu propia razón y de tu fuerza de voluntad. Cuando se trasgreden las leyes de la salud, la prosperidad y la sabiduría, inevitablemente se debe sufrir la enfermedad, la pobreza y la ignorancia. Así pues, deberías fortalecer tu mente, y rehusar continuar soportando la carga de tus propias debilidades psicológicas o morales, adquiridas en el pasado: quémalas en el fuego de tus divinas resoluciones presentes y de tus buenas obras actuales; a través de esta constructiva actitud, alcanzaras la libertad.

La felicidad depende en cierto grado de las condiciones externas, pero, fundamentalmente, de nuestras actitudes mentales. Para ser felices deberíamos poseer buena salud, una mente equilibrada, una vida próspera, un trabajo adecuado, un corazón agradecido y, sobre todo, sabiduría o conocimiento de dios.

Si adoptas la firme resolución de ser feliz, ello te ayudara. No esperes que las circunstancias se modifiquen, pensando erróneamente que es en ellas en donde yace el problema. No hagas de la infelicidad un habito crónico, afligiendo así a quienes te rodean y a ti mismo. El hecho de que seas feliz constituye una verdadera bendición, tanto para ti mismo como para los demás. Si posees la felicidad, lo posees todo; ser feliz es estar en harmonía con dios. Tal capacidad de ser feliz viene a través de la meditación.





Permite que el poder de Dios guie tus esfuerzos

Pon en acción el poder que ya tienes, empleándolo en propósitos constructivos, y desarrollaras así mayor poder. Avanza en tu sendero con una actitud de inquebrantable determinación, empleando todos los atributos del éxito en tu empresa. Sintonízate con el poder creador del espíritu. Estarás entonces en contacto con la inteligencia infinita, capaz de guiarte y de resolver todos los problemas. Así, desde la dinámica fuente de tu ser, manara un interrumpido flujo de poder que te capacitara para desempeñarte en forma creativa en cualquiera esfera de actividad. Antes de decidir cualquier asunto de trascendencia, siéntate en silencio, pidiéndole al padre su bendición. Si obras así, en el fondo de tu mente, estará su mente; y en el fondo de tu voluntad, su voluntad. No puedes fracasar si dios trabaja contigo; y cuando así sucede, todas tus facultades aumentan su poder. Cada vez que realizas tu trabajo con la idea de servir a dios, recibes sus bendiciones.

Aun cuando tu trabajo en esta vida sea humilde, no te sientas obligado a justificarte por ello; siéntete mas bien orgulloso de estar cumpliendo con la tarea que el padre te ha dado. El te necesita en tu lugar particular, no todos pueden desempeñar el mismo papel. Mientras trabajes con el objeto de complacer a dios, todas las fuerzas cósmicas colaboraran armoniosamente contigo.

Cuando convenzas a dios de que le deseas a él por encima de todo, estarás en armonía con su voluntad. Cuando continúas buscándole, a pesar de todos los obstáculos que surgen a tu paso para alejarte de él, estas la voluntad humana en su forma mas altamente constructiva. Y es en esta forma como pondrás en acción la ley del éxito, conocida por los sabios de la antigüedad, y comprendida por todo ser humano que haya alcanzado el verdadero éxito. El poder divino esta en tus manos, si realizas un decidido esfuerzo por hacer uso de él para alcanzar la salud, la felicidad y la paz. En la medida en que abarque estas metas en tu vida, avanzaras ciertamente por el camino de la autorrealización (o realización de tu ser espiritual), hacia tu verdadera morada en el señor.

Afirmación

Padre celestial, yo razonaré, ejerceré mi voluntad y actuaré, mas te pido que seas tu, padre celestial, quien guié siempre mi razón, mi voluntad y mi acción, hacia la meta correcta.

fuente:http://www.upasika.com/misticos_india.htm

INFORMES Tel: 54-011 4542-2352 / Contacto: consultas@javierdivito.com