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LAS ENSEÑANZAS DE LOS GRANDES MAESTROS Y PENSADORES


SRI KRISHNAMACHARYA

Sri Tirumalai Krishnamacharya fue uno de los más grandes estudiosos e innovadores del Yoga. Maestro de alma, transmitió con claridad sus enseñanzas a discípulos tan valiosos como Indra Devi, B. K. S. Iyengar, Pattabhi Jois y su hijo T.K.V. Desikachar, quienes supieron difundirlas por toda América.

Nació en el pueblo de Muchukunte, estado de Karnataka, en 1888, en el seno de una familia cuyo origen se remonta a un yogui del sur de la India que vivió entre los siglos VII y VIII de nuestra era. De la mano de su padre, con apenas cinco años, comenzó sus estudios de Yoga. Ya de adulto, obtuvo el equivalente a un doctorado en sánscrito, filosofía de la India, ayurveda y religión védica.

Su mensaje: Expresado por su hijo.

" El Yoga Curativo de T. Krishnamacharya"

El yoga no es algo sectario, sino algo muy universal y al mismo tiempo individual. Mi propio interés en el yoga fue una sorpresa para mí. Mi padre, T. Krishnamacharya, estaba pesaroso, porque yo no quería practicar yoga, aún cuando todos mis hermanos si lo hacían. Yo tenía otros intereses: hacía deportes, me gustaba correr y me apasionaba la ingeniería. Pero pasó algo inesperado que hizo que me convirtiera en alumno de mi padre.

Estaba de vacaciones y me sorprendió que vinieran tantos extranjeros a pedir ayuda a mi padre. La mayoría había pasado por muchos médicos y mi padre era su última esperanza. Generalmente, luego de un período corto de tiempo siguiendo las enseñanzas de mi padre, su salud mejoraba y expresaban mucha gratitud hacia él.

Curó casos de insomnio; mujeres que no podían concebir; problemas auditivos; alergias y otras enfermedades.

No sólo enseñaba a extranjeros. También enseñaba a gente de la India. Un jurista de 72 años que había tenido un problema vascular y apenas podía caminar, gracias a los ejercicios que le dio mi padre, logró hacerlo sin problema.

Al darme cuenta que mi padre podía ayudar a tanta gente, me sentí atraído al yoga. Entonces, leí un libro de Indra Devi, una mujer que en los años 30 estudió con mi padre y en su libro decía que T. Krishnamacharya, había detenido su corazón por 2 minutos. Entonces me di cuenta que él no sólo curaba, sino que tenía un inmenso poder. Decidí que quería estudiar yoga.

Desde entonces el camino del yoga ha sido un largo viaje para mí. No ha sido fácil. Sobre todo al principio mi padre me ponía pruebas constantemente, para comprobar si mi interés en el yoga era real.

Cuando le pedí que me enseñara, él me contestó: "si, te enseñaré mañana a las 2:00am". Vivíamos en un departamento pequeño y todos dormíamos en la misma habitación. Yo me levanté a tiempo para comenzar mi primera lección y pensé que mi padre me enseñaría asanas, pero en vez de eso, él me dijo que me iba a enseñar los textos antiguos y que yo debía aprenderlos de memoria. Comenzó a cantarlos y yo debía repetir, para memorizarlos. Su canto era excelente, pero yo sonaba como un asno, por lo que desperté a toda la familia. Luego de la clase, mi familia estaba muy enojada y me decían "deja el yoga y vuelve a la ingeniería", cada noche fue como un examen, como una prueba de mi interés. Al cabo de un año fui promovido por mi padre a las 5:00am, para alivio de toda mi familia.

Viendo, aprendiendo y practicando lo que mi padre me enseñó, he aprendido sobre la universalidad e individualidad del yoga.

Sobre la universalidad, puedo decir que el yoga no tiene nada que ver con el Hinduismo. Patanjali ha clarificado lo que es yoga "cesar las fluctuaciones de la mente". Yoga no es una religión. Nunca encontrarán nada acerca de dios en yoga. Patanjali nos dice: "yo les doy el mejor instrumento y depende de ustedes lo que harán"

Por ejemplo el agua nos ofrece muchas posibilidades: se puede hervir y cocinar ahí algunos vegetales; producir vapor y mover motores; puede apagar la sed. La mente es como el agua. Tiene muchas posibilidades. Si tienes una mente clara puedes hacer lo que quieras. Si queremos rezar a dios con una mente clara, está bien. Si la mente está distraída no podemos hacer nada. Por lo tanto primero hay que reducir los movimientos de la mente.

Hay gente que aún estando "enferma" funciona muy bien y otra gente que estando "sana" no es capaz de funcionar bien. Debemos reflexionar sobre esto.

Fuente: Este artículo proviene de Academia Chilena de Yoga
http://www.academiachilenadeyoga.cl

 

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