LAS ENSEÑANZAS METAFÍSICAS DEL MAESTRO JESÚS |
El significado metafísico del PADRE NUESTRO (continuación
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Comentarios de Javier Di Vito.
Después de concientizarnos de la cláusula que exponía
la ley de causa y efecto le sigue:
santificado
sea tu Nombre;
El
origen etimológico de la palabra santificado
se relaciona con santo, sano y sanar. De manera que
la palabra santificado es clarita como el agua. Nos revela que todo
lo que de la Fuente Infinita proceda es venerable y perfecto; Puede
que nuestros ojos físicos limitados no lo entiendan desde
un punto de vista material y terrenal, pero desde el punto de vista
metafísico todo lo que nos venga de Dios es venerable.
Así,
pues Dios no puede mandar una enfermedad o una calamidad, porque
esas cosas no coinciden con su verdadera naturaleza. Particularmente
yo creo que Dios o la Suprema Inteligencia, Sabiduría Suprema
o como quieras llamarle al campo Unificado que oculta los misterios
de la vida, no puede traernos las desgracias, es nuestra infracción
a esa Energía la que nos hace golpearnos, tal vez el rencor
y el odio sean la fuente de nuestras infelicidades, sin perdón
es imposible que haya salud, y sin pensamiento positivo es imposible
que haya algo bueno en nuestra vida, sano, santo o como quieras
llamarle.
Si
piensas en Dios no puedes pensar en las dificultades, en lo malo
y en la adversidad, esa es la Ley, es simple, si Dios es el reflejo
de lo sano y la vida, solo con pensar o meditar en su fuente estoy
recibiendo los beneficios del mundo espiritual y cuando pienso continuadamente
en problemas y dificultades estoy cometiendo una infracción
en los planos espirituales que no tardará en volver en forma
de problema, porque esa es tu orientación mental. Antiguamente
la gente decía que creer en Dios salvaba, hoy los últimos
adelantos de la ciencia afirman que la gente que tiene Fe sale más
fácilmente adelante de las situaciones críticas que
aquellos que son pesimistas y escépticos, inclusive un último
descubrimiento en Inglaterra informó que la gente que tiene
Fe puede soportar más dolor, como en el caso de muchos de
los supervivientes al Tsunami Asiático.
En
la nueva era Santificar el nombre de Dios significa reconocer que
Dios es algo mucho mayor que uno mismo, es reconocer que el nuevo
paradigma de ésta época es aprender a desarrollar
la conciencia de lo superior, de lo sutil, de lo sagrado por encima
de todo lo que es burdo y esto también incluye nuestra percepción
de la concepción original de Dios o algo equivalente. Mucha
gente siquiera tiene una forma especial de conexión con esa
Divinidad.
Santificar
el nombre de Dios a mi juicio es encontrar un estilo propio para
acercarme a mi concepción original, es aprender a sentir
a Dios en la belleza, en la verdad, en la creatividad o al contemplar
la creación.
¿Puede
ser que nos hayamos olvidado colectivamente de Santificar
su nombre o mejor dicho el ser humano se olvidó de
una parte receptiva de su propio Ser?
Javier Di Vito, Derechos reservados copyright 2006.
CONTINÚA
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