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RESPUESTAS
JULIO DE 2008
Hola Javier:
Según lo que leo en tus páginas todos te escriben problemas y yo no soy la excepción. Hoy por hoy mi situación de vida es agobiante, insostenible dura y peligrosa. Mis recursos personales no alcanzan para resolverla y no encuentro la punta del ovillo desde la nada. Quiero resolverlo dentro de un marco saludable y moral porque sin esos límites se puede y ahí me estaría equivocando. En concreto vivo con un familiar perverso que me está destruyendo la vida porque decae mi resistencia psíquica y física por tolerar más. A esto súmale que se me está muriendo mi mascota del alma que requiere muchos cuidados que le estoy dando con todo mi amor y eso me entristece muchísimo. Parece que estoy en una pesadilla. No tengo recursos para mudarme ni me ayuda nadie. Solo cuento conmigo misma, mi alma y mi gatita (ella me provoca llanto de solo nombrarla ahora). No puedo dar un paso para caer mas abajo. Esta prueba no la sé pasar. Son muchas cosas juntas. ¿Que piensas de esto?
Espero tu respuesta
Saludos
Ana L. de Catamarca, Provincia de Buenos Aires.
Estimada Ana Clara:
Ante todo, mil disculpas por la demora, son muchas las cartas y me gusta estudiarlas a todas con la atención que merecen. Me dices que tu situación actual es agobiante y que tus recursos personales no alcanzan para resolverla. Yo me pregunto ¿por qué no tratas de hacer algo para salir de esa situación en vez de pensar y preocuparte solamente? Es muy fácil pensar que eres impotente y que tu energía no alcanzar para salir, ese pensamiento excluye la posibilidad de tu cambio personal. Me parece bárbaro que quieras resolverlo dentro de un marco saludable y moral, no creo que se puedan resolver las cosas de otro modo.
Vives con un familiar que te disgusta, que está destruyendo tu vida, es perverso y hace flaquear todas tus resistencias y yo me vuelvo a preguntar ¿la culpa es de tu familiar o es tuya por aceptar vivir de ese modo? No creo que puedas cambiar a otra persona, cada uno elije cómo vivir. Creo que estás usando a tu familiar para autodestruirte y la culpa no es de tu familiar, sino que la responsabilidad es tuya por quedarte allí paralizada. Te has aferrado al amor incondicional de tu mascota y me parece lindo que te hayas apoyado en ella -los animales a veces suelen dar más amor que muchas personas- pero el aferrarte a una persona, mascota o situación solo crea miseria, porque el apego nace del miedo y el miedo siempre limita. Querida amiga, no sé cuanto tiempo hace que estás padeciendo esta situación, pero te pido que tomes decisiones, que hagas algo para que tus cosas cambien. La vida no va a darte lo que tú no te atrevas a conquistar. Lucha por tu felicidad. Busca tu propio bien, ámate tanto como puedas. Cuándo lo hagas no permitirás que ninguna persona robe tu paz. En cuanto a tu gatita trata de disfrutarla el tiempo que le toque vivir, pero es preciso que dejes las dependencias. Al parecer vives aferrada a tu familiar, y a tu gatita porque en el fondo temes, es decir no hay amor. Utilizar a otros como medios de seguridad emocional no es amor. Veo en tu carta a una persona temerosa de los cambios y aferrada al modelo mental de las dependencias.
Me dices "solo cuento conmigo misma" "mi alma y mi gatita". Si es verdad lo que dices, si aceptas que estás comunicada con tu alma, sabes que cuando uno se mueve "la energía o la providencia" también se mueve. La vida es cambiante y parte del proceso de la vida es aprender a tomar decisiones, cambiar y crecer con todas nuestras experiencias.
Tu casa, tu familia y el mundo no son otra cosa que un reflejo de tu mente. Me pregunto si te has planteado esta cuestión. ¿Por qué te rodea la perversidad, el peligro, el agobio? ¿No será que en el fuero interno de tu mente alojas esos rasgos negativos? Para desvincularte del odio primero debes aprender a amarte. Una vez que empieces a tratarte como una persona amada dejarás de enredarte en la violencia, dejarás de estar presa de situaciones que te roban la dignidad. Encara tu vida, responsabilízate por tu felicidad. Los niños ante los problemas lloran, los adultos se responsabilizan le ponen coraje y crecen con todo ello. Hazte cargo de tu vida y rompe la cadena del dolor y del sufrimiento. Si tú no cambias, nada cambiará.
Un abrazo.
Javier
Hola Javier:
Me gustaría estar en uno de tus talleres o seminarios, pero es muy lejos, yo vivo en Flores, no tengo auto, y no tengo idea que tomar y además te rogaría me mandes los honorarios. Mil gracias desde ya y espero tu amable respuesta, ¿no será posible en otro lugar más cerca a la Capital?
M. Susana G. del barrio de Flores, Buenos Aires.
Hola Susana
Gracias por tu interés en mi trabajo. Aún no tengo
previsto brindar mi seminario en otro lugar. Permíteme comentarte que yo mismo he viajado a México -siguiendo el mensaje de mi maestro- en diez oportunidades y jamás pensé en la distancia. Si consideras que la distancia es un obstáculo y que Flores
está lejos de Núñez, es que aún no estás lista para recibir mi mensaje.
Cordialmente. Lo mejor para ti.
Javier.
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