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RESPUESTAS
MARZO DE 2009
Hola Javier:
Siempre leo tu página y tus artículos, comparto todo lo que decís, la verdad siempre sentí un mensaje a través tuyo que me ayudó mucho a disfrutar de cosas que antes no sabia que existían. Te comento mi tema. Al año de haber empezado la universidad conocí a una compañera que hoy es mi novia, una persona divina... de la que nunca me quiero separar, salimos 5 meses desde el 2008 a ahora van a ser 7, la cuestión es que yo siempre tengo miedo de perderla, de que se vaya con otra persona, siempre tuve paranoias de que sucediera eso. Lo hablé con amigos, familia y a todos les parece una persona buenísima, yo conocí a su familia viví en su casa unos días ahora en el receso de verano en la costa. La cuestión es que ella decidió hacer un viaje a EE.UU. a perfeccionar el inglés y a mi esta noticia me partió al medio la verdad, nunca la pude aceptar, fui al psicólogo, participé de clases de meditación pero no hubo caso, no podía sacarme los malos pensamientos de mi cabeza, los pensamientos de que no me quiere, de que no le intereso, sino hubiera pasado las vacaciones conmigo, ya que ella me dice muchísimas cosas que no se las dijo a nadie antes, ni yo a nadie tampoco. Por otro lado, ella ha tenido dos relaciones anteriores donde en las dos casualmente fue engañada.
La cuestión es que se fue un mes solamente -por mi supuestamente- y hace dos semanas me enteré de que se iba a quedar un mes más ya que el papá le dijo que un mes era poco que tenia esta oportunidad ahora y ella me insiste con que es una oportunidad y yo entiendo eso la verdad, pero yo también veo que la vida da otras oportunidades de conocer a otras personas y eso me da miedo. Ella me dice que siempre vamos a estar juntos que entonces no le preocupa. Eso lo fui tratando de tragar aunque siempre quedó dentro de mí.
Por otro lado, yo hace dos días volví de visitarla, ya que tuve la oportunidad de pasar con ella unos días que fueron mágicos para los dos, casi como una mini luna de miel. Lo pasamos genial, recorrimos, convivimos y todo. Por lo visto ella no quería que yo me vuelva, los dos estábamos llorando y ella me dijo que lloró todo el tiempo hasta que yo llegué. Pero al día siguiente noté en la distancia, que ella controla mucho sus sentimientos y yo no puedo; al ser tan apegado siempre a mi familia y mi familia siempre tan cariñosa como que siempre me gustaron las relaciones apegadas y ella capaz que a veces no es así.
Yo sufro mucho y no sé como calmar mis miedos, a que no me extrañe, a que no me quiera, a que salga y se enganche con otra persona y sobre todo a perderla; hay ciertas cosas que me hacen pensar eso negativo y me pongo mal al extremo de deprimirme y pensar que se me viene el mundo abajo, por ejemplo hoy salía y la llamo y no atiende pero porque no debe de haber llevado el teléfono, pero me había dejado un mensaje que decía que me amaba que estaba por salir, que me extrañaba y que era feliz porque estábamos juntos. Como te darás cuenta este es un tema que no me deja dormir, ni comer ni distraerme y me hace estar pendiente de ella y de todos los detalles las 24hs del día y no puedo hacer más que pensar en eso. Me gustaría que me des un consejo, muchas gracias.
Andrés de Buenos Aires.
Capital Federal.
Querido Amigo:
He leído atentamente tu carta y creo que lo que manifiestas con esta dependencia afectiva es un gran miedo a crecer, a madurar y a confiar en el proceso de la vida. Me parece que la sobreprotección de nuestros padres, a veces, genera una suerte de miedo a crecer y a enfrentar la vida que se convierte en apego, miedo y frustración.
Yo creo que ella es mucho más madura que tú, al parecer sus dos experiencias anteriores le sirvieron para crecer y no para auto-destruirse. Ella tiene claro que una relación SANA no es una cárcel, ni una dependencia, ni una obsesión. Ella sabe que el verdadero amor está lejos de toda posesión y debe dar libertad. De hecho creo que cuando uno ama realmente apoya al otro en lo que quiere hacer. El miedo siempre surge de la falta de confianza en ti mismo.
Por favor entiende que esta es mi hipótesis de lo que ocurre en tu vínculo, no tiene porqué ser así, es mi visión y ojalá te ayude a desarrollar la tuya más objetivamente.
Tal vez estás boicoteando tu relación, al parecer es una hermosa relación, donde tienes todo para disfrutar para pasarla bien, pero tu inseguridad hace que inconscientemente en vez de enfocarte en lo placentero, te estés complicando la vida con obsesiones que no tardarán en cansar a tu novia. La pareja es una parte importante de nuestra vida pero no puede ser toda la vida, porque el día que por X motivo la pareja no esté tu vida queda desvastada.
No te auto-engañes, nadie quiere sentirse asfixiado, ni atado, ni amarrado a una relación; esta chica necesitaba un poco de “oxígeno” y su padre lo ha intuido muy bien dejándola que se quede un tiempo más. Lo que te puedo sugerir es que te ames un poco más y empieces a hacer algo por ti mismo. Si hay miedo no puede haber amor. Quizá tus miedos a salir al mundo real y tus inseguridades para enfrentar la vida hicieron que veas en esta chica la fuente de tu felicidad, pero la fuente de tu felicidad está en tu mente, nunca estará en una persona, ni en algo exterior. Quiero decirte con todo esto que si no cortas un poco tu obsesión y tu miedo terminarás generando que tu pareja se canse o tal vez que el próximo seminario que tome sea en Australia o Japón para tener un poco de “oxígeno extra”.
El problema no es cómo dejar de depender, sino el averiguar porqué buscas dependencias o tantos apoyos exteriores para estar bien. Eres tu quién tiene que preguntarse porqué no puedes estar en paz, porqué tu mente te boicotea con malos pensamientos y por qué diantres no puedes pasarla sencillamente bien y confiar en el proceso de la vida. Detrás de tus celos y de tu inconsciente afán de posesión se oculta tu miedo a estar solo, tu miedo a crecer, a madurar y dejar el niño inmaduro que llevas dentro.
Cuando uno crece en conciencia y madura en lo espiritual aprende a no usar a los demás
para auto-destruirse y estar mal o para justificar la falta de metas claras. Siempre recogemos lo que sembramos, si siembras miedo, dependencia y pensamientos celosos, no te quejes si en el futuro tu vida emocional no funciona. Cuando los sabios budistas hablaban del desapego, no querían decirnos que nos teníamos que meter en un lamasterio o en un Ashram para alejarnos del mundo y no tener nada ni a nadie, lo que querían decirnos es que en todas las relaciones, ya sean con las personas o con los objetos debe existir una suerte de distancia, una suerte de desapasionamiento. Lamentablemente las pasiones tormentosas nunca terminan bien, siempre es preferible ir por el camino del medio, por el camino del tao, el equilibrio radica en no irse a los extremos.
Para terminar te diré que dejes de soñar y madures querido amigo, deja de actuar como un chiquillo que cuando no le traen sus juguetes hace un berrinche, disponte a meditar, a generar proyectos y a enseñarle a tu mente que tiene derecho a relajarse y disfrutar la vida, con pareja o sin pareja, con novia o sin ella…debes aún enseñarle a tu mente a conquistar tu tranquilidad independiente de lo que suceda ahí afuera. Te lo mereces.
Un cordial saludo.
Javier
Hola Javier:
Me da gusto saludarte, tengo una duda, existe algo que se llama ascensión de los ishayas; mi pregunta es ¿esto es igual que una meditación? o ¿existe alguna diferencia entre ascensión y meditación? Saludos y muchas gracias.
Maru de Córdoba, provincia de Buenos Aires.
Estimada Amiga:
Trataré de aclarar esta duda. Primero me gustaría aclarar que la meditación no es una técnica hindú, ni cristiana, ni ishaya…es simplemente el arte de entrar en contacto con la propia sabiduría interna. Hemos hecho de la meditación un misterio cuando debería ser algo natural. Además la meditación es una consecuencia de la concentración, de la relajación física, mental y emocional. Hay millones de técnicas que prometen enseñar a meditar, a “ascender” a quién sabe donde…pero lo cierto es que la meditación no es una técnica, es un estado natural que se logra al calmar la mente, al silenciarla. Le podrías llamar a esto ascensión pero es un término que a mi criterio es un poco mágico y alejado de nuestra realidad actual.
La verdad yo no creo que haya fórmulas mágicas, ni iluminaciones instantáneas, ni ascensiones inmediatas cómo muchas ofertas del mercado espiritual dicen enseñar a lograr. De cualquier modo creo que no importa la técnica que elijamos lo importante es la práctica y sobre todo los resultados. El problema con estas técnicas que salen y se ponen de moda es que la gente se fascina de entrada y después pasan a otro tema; se parecen a las golondrinas que cambian según la estación. Más que la técnica, que el nombre y sus poco claros orígenes, lo importante deberían ser los resultados, si logra que la gente esté mejor. Si es solo un planteo no veo en la ascensión más que sugestión y un buen marketing para aquellos que solo buscan lo superfluo. Pero si esa técnica ayuda a que asciendas a algún lado eso debes explorarlo tú, ya sabes que el budín solo se prueba comiéndolo.
Un abrazo.
Javier
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