TAROT |
Arcano 19 - El Sol

El tarot nos muestra en ésta lámina el sol brillando en lo alto del firmamento. Simboliza la experiencia de la claridad y la iluminación que no es otra cosa que ver nuestra vida con un manto de asombrosa claridad y certeza.
La representación habitual del Sol nos muestra a los niños dentro de un jardín, símbolo del júbilo y de la ausencia de oscuridad o miedo. Nos hemos alejado ya de los paisajes tenebrosos y nos encontramos hoy en tierra firme, conectados hacia el sencillo mundo de la infancia soleada, donde la vida no era un problema, sino un desafío y una experiencia a ser disfrutada y experimentada.
El sol con su luz brillante disipa las sombras y nos ilumina el camino, es la fe en los ideales y en el espíritu que nos conduce a la verdad, es la esperanza en la continuidad de la existencia y de una nueva vida. El sol es de color amarillo y está representado con una cara humana, indicando que la inteligencia puede revestirse de una apariencia humana; del disco solar emanan setenta y cinco rayos, y esas influencias representan la plenitud vital y la buena vibra que brota desde el sol hacia todo lo vivo, fuente de toda vitalidad. 
Igual que en el firmamento, el esoterismo, la mitología y hasta en la filosofía del Hatha yoga que significa sol y luna, aparecen siempre los dos símbolos juntos para ilustrarnos sobre la evolución de la vida humana, la muerte y la reencarnación, o el nacimiento a una nueva octava del ser.
Desde siempre se ha comparado la salida del sol con el nacimiento del hombre y su puesta con la muerte. El número 19 es igual a 10 + 9 , lo que equivale al final de un ciclo completo al que se añade la perfección de lo absoluto.

A través de este arcano conectamos con el niño interior, aquel aspecto de la psique que abarca la totalidad de la naturaleza. El niño interior muestra la verdadera esencia del camino místico: lograr que el ser humano sea veraz consigo mismo y con los demás, el niño muestra la conexión del hombre con la vida, con la imaginación, con la creatividad, con los sentimientos más nobles, lejos de los chantajes, de los intereses y de las idealizaciones. Tal vez esta carta nos hable del nivel de calma y paz que se logra cuando uno aprende a saber escuchar a su intuición, dejar la mente racional un poco de lado y hacer lo que el fuero íntimo le indique lo que debe seguir; esto es iluminación, esto es la paz, estar en armonía con uno mismo, como el infierno era estar pésimo con uno mismo.
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