TAROT |
Arcano 14 - La Templanza

Este arcano nos introduce en la más antigua de las virtudes a desarrollar según los místicos, la paciencia, la espera y la calma, esa cualidad conocida ahora como inteligencia emocional.
Tradicionalmente las colecciones clásicas de Tarot mostraban a una mujer rebajando el vino con agua de una vasija a otra, al aparecer el tarot marsellés se sustituyó a la mujer por un ángel, tal vez para asignarle un valor espiritual al naipe o enlazador de dos mundos el sutil y el material.Tal vez este símbolo de las vasijas danzando al ritmo del agua sea una alegoría a la historia espiritual del ser humano confinado a transmigrar de lo material a lo espiritual, una representación sutil de la teoría de la reencarnación o el viaje del alma hacia otra dimensión.

La figura angélica nos habla de una acción casi sobre humana o puramente Superior y es tal vez la imagen de las ayudas espirituales, su cabeza inclinada hacia abajo, nos dice que su voluntad es la de actuar en el mundo de los hombres, el inferior o material.
Muchas veces no somos conscientes de que somos ayudados por almas más elevadas que siguen trabajando en planos sutiles y su labor es justamente el prestarnos servicio a nosotros aquí en este plano. Quizá esta lámina sea un puente entre los dos mundos, un camino conector entre la materia y el alma y entre el alma y el esíritu. Recordemos que toda experiencia material es una expresión del alma y el alma es una expresión de algo mucho mayor llamado Espíritu.
La carta anterior nos mostraba la desintegración, la muerte del ego y de todas las estructuras, como creían muchos místicos en la antiguedad, entre ellos el esotérico Wirth. Lla muerte solo puede barrer las fachadas, solo se limita a romper el molde liberándo todo los contenidos o mejor dicho, toda esencia.
La templanza bien podría enseñarnos sobre disciplina, austeridad y adaptación; cualidades bien conocidas por los iniciados espirituales. Otro símbolo importante es el agua o el vino, en todo caso el fluir del líquido que nos deja un mensaje: "aprender a fluir con el proceso de la vida" nos enseña a adaptarnos a cualquier circunstancia suave y confiadamente, ya que siempre somos sostenidos o asistidos por algo Superior.

Es también un recordatorio de la humildad y la receptividad; ya que gracias al intercambio y a la armonización logramos el equilibrio; el intercambio lo expresamos en la fuerza de la comunicación intelectual y energética, en la tolernacia hacia otros puntos de vista y el equilibrio lo expresamos en la unificación o integración de todo lo aprendido.
El mensaje es claro: DARLE PACIENCIA AL TIEMPO Y A LA ENERGÍA A QUE SE MANIFIESTE EN LO MATERIAL.

La Templanza bien podría simbolizar las terapias de energía, magnetismo o cualquier clase de ondas, radiaciones, transfusiones e intercambios.
A nivel espiritual muestra cualquier acuerdo armónico y moderado, limitando cualquier interés en el conflicto. La era de Acuario nos trae de nuevo a este símbolo de comunicación, de bautismo y de solidaridad.
Por Javier Di Vito,SETIEMBRE 2006.
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